Estudio de mercado sobre el sector de eventos

La crisis del coronavirus ha hecho a muchas empresas replantearse su planificación y gestión, debido a la escasez de gestión del riesgo. Por eso es importante desarrollar una disciplina de Risk Managment, en la que se diseñen estrategias prudentes para futuras actuaciones.

Los desafíos identificados en el presente estudio señalan que, en el caso de las agencias o intermediarios, su principal reto al finalizar dicha crisis debe centrarse en la diferenciación del producto o servicio frente a sus competidores. Por otro lado, en el caso de los clientes, el principal reto estará en la gestión del presupuesto.  El gran desafío, para ambos, será medir y demostrar en términos de sostenibilidad el impacto de los eventos. 

Un punto notorio en el estudio muestra la necesidad de colaboración de la industria en estos momentos tan duros. Por ello, nos tenemos que ayudar unos a otros, y por eso es importante premiar la fidelidad y la confianza, es decir, que se vea recompensada la continuidad de los clientes en la cartera del negocio en cuestión.

El estudio pone en duda que los eventos virtuales puedan llegar a reemplazar los presenciales, debido a la falta de objetivos con base a crear comunidad, fidelizar, comunicación experiencial, conseguir feed back de los asistentes, entre otros. Pero esto no quiere decir que, acabado el confinamiento estas practicas virtuales desaparezcan, sino que puedan llegar a ser complementarias en los eventos presenciales.

El marketing ha evolucionado, pasando de vender productos a vender experiencias, y actualmente valores. Por lo cual los eventos deben utilizarse como un vector de transmisión de valores de la marca tanto a nivel interno, dirigiéndose a los empleados; como a nivel externo, dirigiéndose a proveedores y clientes.

Una nueva práctica que se está llevando a cabo es la de ofrecer un evento tan atractivo que los asistentes quieran invertir su tiempo en asistir, y a la vez estén dispuestos a pagar por ello. Por otro lado, el formato pequeño formato seguirá siendo clave, y los grandes eventos deberán ofrecer break outs.

La personalización en el sector eventos está evolucionando, aunque hay que seguir trabajando en esto, ya que muy pocas veces se consigue. Actualmente priman los eventos en el que se ofrecen muchas experiencias diferentes, y eso no se puede considerar personalización, sino un menú de experiencias. Con lo cual, se tiene que apostar por la segmentación a través del conocimiento de los datos de nuestros clientes y usuarios, que se recogen a través de apps con el registro de los anteriormente expuestos.

En la situación actual de aislamiento de la población, el uso de la tecnología se está intensificando en eventos multisede, webinars, streamings, apps, realidad virtual y aumentada, entre otros. Pero a pesar de la transmisión de información de los participantes a los asistentes, hay que destacar un aspecto a mejorar y esta es la falta de interacción.

Finalmente, la presente crisis ha hecho evolucionar los valores de las empresas humanizándolas y dando importancia a la comunidad. Las políticas de RSC serán un criterio fundamental a partir de ahora, ya que por el momento, menos del 10% de los RSC expuestos tan solo puntúan en el momento de presentar la propuesta y no son determinantes. 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *